martes, 23 de septiembre de 2014

Otoño

¡Por fin da comienzo el otoño! ¡Ya está bien de tanto sol y tanto cielo azul! (Lo dice Ponzoñón, que conste, no mi menda).

Los ocasos otoñales
son heraldos de regresos;
ponen coto a los excesos
de los meses estivales.
Van tristes los colegiales,
van tristes los funcionarios,
y los fríos esteparios
los pulmones desintegran.
Los únicos que se alegran:
los servicios funerarios.



4 comentarios:

  1. Pues a mí no me desagrada....cuando era joven sólo quería verano y ahora que soy madurito (mejor llamémonos adulto, jejeje) prefiero esta estación tan melancólica y a la vez tan bella...Cuando sea un anciano no sé que preferiré...A lo mejor el verano para ver a las muchachas ligeritas de ropa, jajaja (viejo verde...)

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    1. Yo, José, debí de ser en mis tiempos mozos un joven avejentado, pues siempre preferí los otoños, aunque la ventaja que le atribuyes al verano es muy para tener en cuenta, je je.

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  2. Se alegrarán los funerarios porque los barrenderos...
    Salu2 otoñoveraniegos.

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  3. Entonces, Diego, añádelos a la lista de deprimidos. Yo soy de los que se alegran.

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