sábado, 25 de marzo de 2017

Día festivo: un poema del Conde de Villamediana

Hoy traigo un sentimiento que, después de cuatro siglos, sigue latiendo en los versos de este soneto debido a un grandioso poeta del siglo XVII que, por estar a la sombra de gigantes como Lope, Góngora y Quevedo, es considerado injustamente como autor de segunda fila. El conde de Villamediana:

Esta flecha de amor con que atraviesa
de parte a parte el corazón rendido,
de tan gloriosa causa ha procedido,
que me siento morir, y no me pesa.

   Ya el alma en su tormento no confiesa  
sino su cautiverio apetecido,
pues con aprobación de mi sentido
funda su libertad en estar presa.

   Ver, adorar, morir fue todo junto,
dando, con sólo veros, mi tormento  
forzosa causa a su mortal estado.

   Porque a tan gran peligro basta un punto,
y a la luz de sus ojos un momento,
para dejar sin vida a un desdichado.



viernes, 24 de marzo de 2017

Alegorías

Filosón, al cavilar sobre la afición humana a representar conceptos teóricos con alegorías, se ha percatado de una curiosa contradicción: 

Di, ¿por qué la muerte triste,
que es la no vida acabada,
tiene guadaña y se viste,
y la vida, que sí existe,
no tiene cara ni nada?


jueves, 23 de marzo de 2017

Los ex

Histeriador aborda aquí el problema de los celos retroactivos, candentes cuando uno se convierte en el segundo marido o la segunda mujer de:

Por muy ex que sea tu ex,
no puedo verme en el podio
sin pensar con celo y odio
que siempre será tu fuex.



miércoles, 22 de marzo de 2017

Síndrome de Down

El hombre es pura contradicción. Ayer se celebró el día del Síndrome de Down y hubo insistentes llamamientos a la normalización, a la inserción social y laboral. Aunque nunca son suficientes, todo son ayudas económicas, apoyos escolares, y en general nuestra sociedad hace gala de una exquisita tolerancia y apertura afectiva hacia los señalados con la trisomía del 21, a quienes se quiere quitar el sambenito de discapacitados para sustituirlo por el de capacitados: sienten igual que nosotros, sufren como nosotros, ríen como nosotros (miento, ríen más que nosotros)… Pero hay algo que todavía no entiendo de esta sociedad, algo que Filosón expresa con palabras muy crudas, lo advierto:

Cuida con cinco sentidos
esta sociedad cretina
a tarados y tullidos
solo si están ya nacidos;
si no están, los extermina.



martes, 21 de marzo de 2017

EL PERIQUITO HAMBRIENTO

Para advertirnos del peligro de abusar de los incisos, Alacrón nos obsequia con esta fábula de argumento en realidad brevísimo:

Érase una vez que se era
(y una vez sido, ya el ser,
siendo como es pura esencia,
no será lo que no fue),
un verde (y al decir verde,
no se entienda inmadurez
ni lujuria de vejete,
sino color sin doblez),
periquito (y no se crea
que lo estoy llamando a usted
si acaso es Pedro su nombre,
que periquito es también
un pájaro tropical
que se suele poseer)
que estando en su jaula (y vuelvo
a abundar en lo del ser,
que no es lo mismo que estar,
pues quien está también es,
mientras que ser sin embargo
no implica estar a su vez)
fue al grano (y basta de versos,
que si el periquito aquel
por yantar quiso ir al grano,
el poeta no lo fue).


lunes, 20 de marzo de 2017

Ayer fue el día del guardador

Ayer fue día de San José y, por ende, día del padre. En el colegio de mi hijo, donde siempre se había celebrado con la entrega por parte de los vástagos de uno de esos detallitos manuales que tanto derriten el corazón de los padres, se ha suprimido la celebración en atención a esos niños cuyo progenitor ya no vive en casa, aunque, digo yo, siga siendo su padre. Mi hijo de seis años estaba indignado. Una vez más, se ha impuesto sobre la cordura y la sensatez lo políticamente correcto. Para colmo, me encuentro en la preinscripción para mi hijo pequeño que a mí ya no me llaman padre, ni a mi mujer, madre. Ponzoñón ha recogido en un aguijón este nuevo intento de tergiversar el vocabulario:

¡Qué orgulloso estoy! ¡Qué honor
que este mundo, en su labor
de hallarme un nombre que cuadre,
no me quiera llamar padre
y me llame guardador!




sábado, 18 de marzo de 2017

Día festivo: un poema de Jesús Cotta

En este fin de semana en que San José bendice a los padres, traigo un poema incluido en un antología recién publicada por Renacimiento de poemas al padre (Tu sangre en mis venas), que incluye este precioso poema al que, amén de su belleza, me unen el autor, que es mi hermano Jesús, y el protagonista, que es mi padre:

Porque el azar no explica a Rita Hayworth,

porque mira esa flor en la colina,

porque, si no, a quién daré las gracias,

porque también existes tú, mi vida,

porque no he muerto treinta y tres mil veces,

porque tengo una sed que es infinita,

porque apuntan a Él todos los árboles,

los zigurats, los ríos y las vidas.

Que sí, que existe Dios.

Me lo dijo mi padre en su agonía.