viernes, 5 de agosto de 2016

Campo, campo, campo...

El dueño del terrario de alacranes se va al campo unos días a cumplir lo del menosprecio de corte y alabanza de aldea. Para solemnizar mi desconexión urbana, Candidalgia ha creado este aguijón almibarado para recordar de dónde venimos, de dónde nos hemos desarraigado:

Quien no pasó en el campo noche alguna
no ha visto las estrellas ni la luna.


6 comentarios:

  1. Ese campo sin luces desde donde ver todas las estrellas. Una maravilla.
    Disfrute usted, don Daniel.

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    1. Lo disfruté, don Diego, lo disfruté. Estuve admirando la luna, Júpiter y sus satélites; y el cielo me regaló una estrella fugaz.

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  2. Precioso y real, aunque he de decir en favor de mi ciudad que debe ser de las pocas desde las que aún se ven las estrellas. Y ojalá que así siga siendo 💖

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    1. Cierto. Desde tu ciudad apunté con los prismáticos a Júpiter y ¡le vi los cuatro satélites!

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