domingo, 8 de enero de 2017

EL ESCARABAJO Y EL ESCARARRIBA

Vuelven los alumnos a sus pupitres y los alacranes a sus picaduras. Algunos tienden a ver este nueve de enero como el fatídico comienzo de la rutina; otros lo ven como la gozosa renovación de las cosas, la ocasión de poner por obra los propósitos fallidos del pasado año. Para esta doble visión, Alacrón nos propone esta fabulita escrita del derecho y del revés:

EL ESCARABAJO Y EL ESCARARRIBA

I
El cielo para un loco es, cara arriba,
el barro. Para un simple escarabajo,
la misma imagen es sin gran trabajo,
a una luz más o menos positiva.
Un cielo con el sol a la deriva
se quedó contemplando con gran cuajo
el bicho susodicho en el rebajo
en el que volteó. Ya panza arriba,
topó con un reborde más subido
hasta que, incorporado por entero,
con su entrante ―o saliente― preferido,
que es su albóndiga de heces de ternero,
volvió a ser lo que siempre había sido:
un vil escarabajo pelotero.

    II
Un vil escarabajo pelotero
volvió a ser lo que siempre había sido,
que es su albóndiga de heces de ternero
con su entrante o saliente preferido,
hasta que, incorporado por entero,
topó con un reborde más subido
en el que volteó. Ya panza arriba,
el bicho susodicho en el rebajo
se quedó contemplando con gran cuajo
un cielo con el sol a la deriva.
A una luz más o menos positiva,
la misma imagen es, sin gran trabajo,
el barro para un vil escarabajo,

el cielo para un loco escararriba.


sábado, 24 de diciembre de 2016

Esta noche es Nochebuena

Hoy mis alacranes cierran el pico por unos días y me dejan colar un poema ya añejo (veinte años en las bodegas) para celebrar la noche más entrañable del año: la noche en que nació Dios con Nosotros. ¡Feliz Navidad!

A CRISTO EN EL PESEBRE
Te encuentra en pobreza tal
que no sabe mi razón
si hacerte, Dios celestial,
morador de ese portal
o rey de mi corazón.

Glosa
Mi alma creyó que en la vida
el patrón era su gusto
e hizo un Dios a su medida,
mas notó, al verse vestida,
que le venías muy justo.
Soñando gloria inmortal,
a la sombra del portal
llegó con su humilde grey,
y esperando verte rey,
te encuentra en pobreza tal.

¿Quién no ve con desconcierto
que el Señor haya querido
nacer casi a cielo abierto
en un pueblucho perdido
en la mitad del desierto?
Mas si no hay explicación
para tantas decisiones
de tu excelso corazón,
será que sabes razones
que no sabe mi razón.

Viéndose mi pecho vano
levantado por tu mano,
neciamente se juzgó
superior por ser humano
y más aún por ser yo;
y hoy hallo tu ser inmenso
tan sujeto al ser mortal,
que no sé, cuando lo pienso,
si hacerte niño indefenso,
si hacerte Dios celestial.

Pero tu bondad notoria
se despojó de su rango
no a buscar entre la escoria
fango con humos de gloria,
sino gloria bajo el fango;
y llamaste al criminal
y a ladrones y a rameras,
que, al verte en su lodazal,
dieron gracias por que fueras
morador de ese portal.

Señor, mis ojos no ven,
desátame Tú esta venda
para que siga también 
a los que van por la senda
de la estrella de Belén.
Hazme flor de tu pasión,
incinera mi desvío
en brasas de adoración
y no te quejes del frío,
¡oh rey de mi corazón!



viernes, 23 de diciembre de 2016

Zoos

Filosón reflexiona aquí sobre las semejanzas y disparidades existentes entre el hombre y el resto de animales:

Junto al típico zoológico
que hay en los núcleos urbanos,
la ciudad de los humanos
es el típico zoo ilógico.


jueves, 22 de diciembre de 2016

Azar y necesidad

Paradojas de la metafísica. Dice Filosón:

Y al fin de tanta cuestión,
descubrí con irrisión
que el azar fue responsable
de que una ley inmutable
gobernase la creación.










miércoles, 21 de diciembre de 2016

Zonas de la ciudad

Chis aplica en su aguijón la metáfora para describir el casco urbano:
Vives cerca de un jardín,
un pulmón del casco urbano,
y yo cerca del confín,
es decir, vivo en el ano.


lunes, 19 de diciembre de 2016

Religiones

La disolución del hecho religioso ha erigido en creencias no sólo gustos y aficiones, sino hasta las costumbres dietéticas, que alcanzan en muchos casos cierto grado de radicalismo y exacerbación:

¿Qué eres tú? Yo soy cristiano.
¿Y tú? Yo soy sintoísta.
¿Y tú qué eres? Hinduista.
¿Y tú qué? Yo soy vegano.



sábado, 17 de diciembre de 2016

Un poema de Gabriel Insausti

En estos versos de Gabriel Insausti he encontrado una definición exacta (¡qué adjetivo tan inexacto!) para la poesía, cuya gran paradoja es la eternización de lo efímero en el bronce volátil del lenguaje. Es el misterio de la vida humana, el enigma de existir... en fin, lo que dota de magia a nuestros días. ¡Cómo puede decirse tanto en tan pocos versos!

Ese raro momento en que las cosas

y su nombre coinciden. Esa insólita

urgencia por salvarlas del olvido

que entonces se abre paso entre palabras.

Ese instante certero que trastoca

la luz de los objetos y nos muestra

su humanidad posible. Esa certeza

que después sobreviene recordándonos

cómo todo camina hacia la muerte.


Gabriel Insausti. Destiempo (2004)