domingo, 29 de noviembre de 2015

Hoy no hay alacranes

Como hicieron alemanes y británicos hace 101 años en la primera Navidad de la Gran Guerra, solicitó una tregua a mis alacranes para que me dejen celebrar el primer domingo del Adviento encendiendo una vela y una oración para rezar en familia. Perdónenme los cáusticos:

Con esta primera vela
que te encendemos, Señor,
ponemos luz a la noche
y a las sombras resplandor.

Y preparamos la cuna
donde nazca nuestro Dios
en el pesebre blandito
de nuestro buen corazón.

Haz que ese pequeño fuego
sea en nosotros el sol
que ilumine nuestras almas
con los rayos del amor,

para que nuestra familia,
siempre unida en oración,
siga alegre a la estrellita
que a los Reyes alumbró.



6 comentarios: