viernes, 21 de octubre de 2016

Día festivo: Aún hay sol en las bardas, de Pedro Sevilla

En el día festivo de hoy traigo uno de los poemas más entrañables, humanos y conmovedores que se han escrito en los últimos años. Pertenece al imponderable Pedro Sevilla, poeta arcense que lo incluye en su libro Serán ceniza (Libros canto y cuento, Colección DKV de Poesía, 2015). El poema es un canto... no, un canto no: una afirmación sencilla y en voz baja de esperanza, íntima y acogedora como el olor del pan recién sacado del horno. La humildad de lo cotidiano, de lo hogareño traspasa el corazón con la discreta quietud con que el sol atraviesa un cristal y deja el corazón embargado de atardecer.


Aún hay sol en las bardas


Tras un cruel verano de agujas y de fiebre,
preso en la estrecha cárcel del dolor,
huyendo de la muerte entre sábanas blancas,
y ángeles blancos, y anestesias blancas,
qué bello es regresar
cuando inicia septiembre su colección de oros,
y emocionarse con las cosas que juntas son la vida:
el grávido planeta de un tomate que huele
a huerta fresca y tiempo;
el fulgor de este sol que aún nos hiere
o la cebolla que alguien
está friendo ahora en la cocina
y cruje perfumando de honradez nuestra casa.
Y bello, sobre todo, emocionarse con tus manos,
únicos pájaros
que he podido mirar este verano
y que ahora me enjugan
estas felices lágrimas del rostro.

                                  Pedro Sevilla. Serán ceniza

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