viernes, 16 de diciembre de 2016

Mudanzas

Hay mudanzas que, definitivamente, no convienen, a decir de Alacráneo:

Se mudó de un sexto a un sexto 
y, aunque parezca capricho,
el nuevo fue más modesto,
pues le asignaron por puesto 
la sexta fila de un nicho.



jueves, 15 de diciembre de 2016

Comprar ropa

Hablando ayer de rebajas, se me puso la carne de gallina al pensar que debería ir a comprarme ropa, la imprescinidble tortura, el necesario tributo que debemos rendir al cuerpo que nos envuelve. Alacrante, al verme el desaliento, sentenció:

Hay dos tipos de guiñapos 
frente a la ropa y sus fueros:
los que visten para ir guapos
y los que ven en los trapos
el medio de no ir en cueros.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Gente previsora

Los hay madrugadores. Si ya madrugaron por noviembre las jugueteras para hacer la boca agua de los niños a través del tradicional bombardeo de anuncios navideños, hay gente que sigue viendo más allá todavía, como consigna Chis en este alacrán:

—¿Por qué corres, subes, bajas
desde el alba al mediodía?
—Porque entreno para el día
que comiencen las rebajas.


martes, 13 de diciembre de 2016

Fábula de LA LOMBRIZ Y EL RODABALLO

Alacrón nos trae en la siguiente fábula una sátira de los que quieren ser orginales sobre todas las cosas:

Un fabulista tocayo
de un servidor dio en la osada
labor de hacer como ensayo
una fábula llamada
La lombriz y el rodaballo.
Escogió este artificial
dúo del reino animal
por poner a Esopo al día,
y también porque quería 
dárselas de original.
Como el nota era de Saba
y sabía con la zurda
más que Omar con la chilaba,
hilvanó una historia absurda
que no sé de qué trataba,
pero que unía de un modo
tan forzado a la lombriz
y al rodaballo en el lodo
que, a fin de cuentos, fue todo,
más que fábula, desliz.
Entre algunos poetillas
se cree tan a pie juntillas
en ser nuevo en su quehacer,
que hay quien llega incluso a hacer
fabulitas en quintillas.


lunes, 12 de diciembre de 2016

Placebo

Ponzoñón tiene comprobado el poder del placebo desde nuestra más tierna y vulnerable infancia:

—A un tierno y lloroso infante
hay un placebo que quita
los dolores al instante,
—Y ¿cuál es? —Una tirita.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Día festivo: escribir y sentir, según Lope

Llevo demasiado tiempo aguantando sin traer a mi voz uno de mis poetas supremos, uno de los máximos de este mundo: Lope de Vega. Para él, escribir y sentir fueron una misma cosa, como lo refleja en este precioso soneto:

Quiero escribir, y el llanto no me deja, 
pruebo a llorar, y no descanso tanto, 
vuelvo a tomar la pluma, y vuelve el llanto, 
todo me impide el bien, todo me aqueja.

Si el llanto dura, el alma se me queja, 
si el escribir, mis ojos, y si en tanto 
por muerte o por consuelo me levanto, 
de entrambos la esperanza se me aleja.

Ve blanco al fin, papel, y a quien penetra 
el centro deste pecho que me enciende 
le di (si en tanto bien pudieres verte),

que haga de mis lágrimas la letra, 
pues ya que no lo siente, bien entiende, 
que cuanto escribo y lloro, todo es muerte.


viernes, 9 de diciembre de 2016

Lo más triste

Alacráneo, esta vez, escribe en seso, sin chanzas. Dios nos libre de lo que dice:

Quien pierde a su padre, es huérfano.
Quien pierde a su esposa, viudo.
Para el que pierde a su hijo,
no existe nombre en el mundo.