jueves, 8 de diciembre de 2016

Los padres y los hijos

¡Qué egoístas pueden ser los hijos, dice Ponzoñón!

Aficionado a desmadres,
ese joven tiene en vano
buen oído para el piano,
pero no para sus padres.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Imprecación

Alacrante formula aquí un sentimiento que todos hemos experimentado al pasear por las aceras en días de lluvia. Una verdadera imprecación:

¡Que le salgan sabañones
a la mano perezosa
que, al poner esta baldosa
de estos viejos callejones,
lo hizo en tales condiciones
que, al caer un chaparrón,
la he pisado y ¡cataplom!,
un charquito agazapado
me ha escupido y me ha dejado
empapado el pantalón!



martes, 6 de diciembre de 2016

Epitafios de buenas intenciones

Alacráneo, en sus epitafios de buenas intenciones, le reza un responso al agradecimiento:

En este nicho sin fecha,
he encontrado esta inscripción:             
Yace aquí un Dios te lo pague...
Y Dios no se lo pagó.


lunes, 5 de diciembre de 2016

Verdiales

Candidalgia, amante de lo lírico, oyó el otro día una letra de verdiales malagueños que reza como sigue:

Eres chiquita y bonita,
brillante como un lucero.
Eres una candelita
en una noche de enero
cuando la luna se quita.

Fascinada con la letra, la reformó a un estilo más moderno. Yo, sin menoscabo del buen sudor que le haya costado forjarla, me quedo con la versión popular, pero que no se lo diga nadie:

Eres ideal y pragmática,
múltiple como un clavel;
eres la parte simpática
de la luna, que es de miel
cuando no sale lunática.


sábado, 3 de diciembre de 2016

Día festivo: una elegía de César Vallejo

El día festivo de hoy no es tan festivo, pues recoge la hermosísima añoranza de un hombre hacia su hermano fallecido en la infancia. Un emotivo poema de César Vallejo

A MI HERMANO MIGUEL

Hermano, hoy estoy en el poyo de la casa,
donde nos haces una falta sin fondo!
Me acuerdo que jugábamos esta hora, y que mamá
nos acariciaba: “Pero, hijos…”
Ahora yo me escondo,
como antes, todas estas oraciones
vespertinas, y espero que tú no des conmigo.
Por la sala, el zaguán, los corredores,
después, te ocultas tú, y yo no doy contigo.
Me acuerdo que nos hacíamos llorar,
hermano, en aquel juego.
Miguel, tú te escondiste
una noche de agosto, al alborear;
pero, en vez de ocultarte riendo, estabas triste.
Y tu gemelo corazón de esas tardes
extintas se ha aburrido de no encontrarte. Y ya
cae sombra en el alma.
Oye, hermano, no tardes
en salir. Bueno? Puede inquietarse mamá.



viernes, 2 de diciembre de 2016

1802ª Ley de Murphy

Chis añade —si no está ya añadida— una ley más a las de Murphy:

El autobús que se espera
sólo llega a la parada
cuando uno ya se enfada
y echa a andar a la carrera.


jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Por qué se han divorciado?

Histeriador resume en un dístico la tragedia de tantos matrimonios:

¿Esos esposos se odian?
No, mucho peor: se obvian.