martes, 21 de junio de 2016

LA BICICLETA Y EL TRICICLO

Alacrón perpetra en este aguijón un ataque frontal contra la aritmética:

Se jactaba de sus ruedas
un petulante triciclo
ante una gran bicicleta
que, ayunando al fin caminos,
descansaba atado a un poste.
«¡Qué tan lejos de mi ritmo
―dijo el triciclo insolente―
pedaleas tú cohibido
con tu exiguo par de ruedas
frente a las tres que yo exhibo».
«Sólo que yo, con mis ruedas
―le replicó el velocípedo―,
soy instrumento de adultos
y tú un juguete de niños».
No por tener más de dos
se es más hombre, fuerte o listo,
que ni el ser grande o menguado
se averigua con guarismos.






9 comentarios:

  1. Las apariencias engañan. Saludos.

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    1. También es verdad: lo mismo te hace un triciclo el tour de Francia.

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    1. Donde los tuertos, los mancos y los ciclanes.

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  3. ¡Cómo me gustaría saber montar en uno de esos chismes que tienen una rueda sola!

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    1. Yo, como no tengan cuatro, no me siento seguro.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Por lo general los que más alardean de algo son los que más deberían callar

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    1. Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.

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