miércoles, 15 de febrero de 2017

Post-San Valentín

Ayer fue San Valentín. Tras la ceguedad y el flotar del día de los enamorados, llega la realidad conyugal del día a día, la prole que normalmente sucede a los arrebatos de pasión. He aquí el ejemplo de aquellos que la fuerza de la costumbre curte en las lides del llanto, el insomnio, las lágrimas y la caca. Es de Chis:

Tras su llantina inhumana,
un padre acostó a su cría
sin poner como solía
su infausta alarma temprana.
Dijo la esposa: «Y mañana,
¿quién te levanta, solete?». 
Y él dijo con sonsonete:
«Tranquila, no pasa nada:
la niña está programada
para llorar a las siete». 



4 comentarios:

  1. Una gran realidad. La vida misma. Los que somos padres la conocemos muy bien.

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    1. ¿Qué se le va a hacer? El llanto es nuestro sistema primario de comunicación.

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  2. ¡Y no fallan! Además, los fines de semana se activan una hora antes, como en Canarias.

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    1. Deben de ser puntuales seguidores de las leyes de Murphy.

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