martes, 17 de mayo de 2016

Onomástica moderna

A decir, de Chis, los nombres que se eligen hoy en día hacen temblar a veces a la pila bautismal:

Te amaría y te querría
como nunca amó otro hombre,
Déborah Jénnifer mía,
si tuvieras otro nombre.



6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Si yo te contara todo el catálogo de nombres del instituto...

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  2. Entre Angustias y Yénifer,
    entre Toribio y Cristian,
    no sé, no sé...

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    1. Me quedo con Angustias y Toribio, que son más pronunciables.

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    2. Ni borracho le pondría yo a una hija mía Yénifer (en todas sus variantes: Jennifer, Jenipher, Jenypher, etc) ni a un hijo Cristian, pero desde luego las niñas Angustias deben pasarlo fatal cuando se oigan nombrar.
      Habrá que cambiar el refrán: para gustos... los nombres...

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    3. Yo tampoco bautizaría a ningún hijo como Práxedes, aunque luego, bien mirado, un nombre tan peculiar concede un sello especial a quien lo lleva. Si no, que se lo digan a Sagasta.

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