Bueno, pues este era el mensaje de Viperio, que no tiene ni idea de pautación musical, dicho sea de paso. ¡Una partitura toda llena de negras! ¿Dónde se ha visto?
Viperio está aprendiendo solfeo, y tan experto y lanzado se ve que hoy, en vez de hablar, cantará. ¿Habrá debajo de esta pauta musical un mensaje cifrado? Lo hay, para quien lo averigüe (adiverto que el mensaje no tiene ni pies ni cabeza, pero sí melodía).
El ingenio y el genio del hombre se muestran en los escasos medios de que dispone para edificar la obra de arte. Dice Filosón:
―¿Qué hace a un libro extraordinario?
―Pues el mero abecedario.
―¿Y a una música? ―He aquí:
do re mi fa sol la si.
―¿Sólo eso es necesario?
―Para una obra de arte sí.
Ponzoñón y su enfado con el mundo. Esta vez habla sobre arte: El puesto mezquino y parco que el mundo al arte procura se ve en que compras pintura y te cuesta más el marco.