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martes, 16 de enero de 2018

Fin del Almanaque de alacranes

Y ahora sí, adiós. He aquí la última hoja del Almanaque de alacranes. Lo he pasado muy bien con vosotros. Muchas gracias por haber acogido a mis ponzoñosas mascotas:

Tras mil pinchazos y afanes
dados a izquierda y derecha,
hoy firman su última fecha
mis nocivos alacranes.

         GLOSA

Y parece que fue ayer
cuando, con pompa y empaque,
comenzaron a morder 
en las hojas sin hacer
de mi tóxico almanaque.
No han sido nada holgazanes,
han trabajado a piñón,
y por eso mis truhanes
piden ya jubilación 
tras mil pinchazos y afanes.

Nacidos para picar
y provocar escozor,
han sabido envenenar
sin provocar escozor
ni llegarnos a matar.
Certeros como una flecha,
han escrito en breves trazos
el perfil de cada fecha
con mil y un aguijonazos
dados a izquierda y derecha.

Si no es mérito el veneno,
la constancia sí lo es,
y fuera de algún traspiés,
cada día ha estado lleno
y completo cada mes.
Tienen el alma maltrecha
y extenuada, por cierto.
Con la maleta ya hecha
para volver al desierto,
hoy firman su última fecha.

Descansad en vuestro asilo
de solaces ermitaños
con el tórax bien tranquilo
de haber esparcido daños
con vuestro tóxico estilo.
Yo os di el ser y yo os libero
para que hagáis vuestros planes
y envenenéis con esmero
por vuestro propio sendero,
mis nocivos alacranes.




miércoles, 10 de enero de 2018

Alacrán criticón

Alacrante se explaya en un último repaso a diversos estratos profesionales:

Si algún código penal 
permitiese hablar sin cuota, 
le diría a más de un nota
que lo suyo no es normal.

A ese rey de la canción 
(o más bien del decibelio), 
más creído que evangelio, 
más subido que inflación, 
si me ofreciera ocasión 
le diría sin bozal 
que lo suyo no es normal.

Al gurmet de restaurantes 
le gritaría en su cara 
que escuchara que es cuchara 
y no pluma de Cervantes, 
ni nos venda por entrantes 
lo que entra hasta en un dedal, 
que lo suyo no es normal.

Al periodista de fuste 
que se cree canciller 
le haría no entretejer 
la verdad con el embuste,
y le guste o no le guste, 
que aprendiera a ser plural,
que lo suyo no es normal.

Al escultor que es un astro 
pero no tiene taller 
y lo que hace es exponer 
como obra de arte un camastro 
que ayer adquirió en el rastro, 
le soltaría tal cual
que lo suyo no es normal.

Al modisto con poderes 
de mudar modas de un día 
según quiera, le diría 
que le eche un par de alfileres 
y haga ropa a las mujeres, 
no a rectángulos sin sal,
que lo suyo no es normal.

A la modelo que anhela 
que un modistillo de ésos 
le amortaje bien los huesos 
que ella expone en pasarela, 
le bordaría en la tela
sin ponerle epidural 
que lo suyo no es normal.



martes, 9 de enero de 2018

Confesión de un notario

Alacrante, que es un chismoso, se valió de su tamaño minúsculo para colarse en un confesonario mientras un escribano confesaba sus faltas y pecados a un cura:

Confieso que soy notario, 
Padre, cincuenta años ha. 
Multiplique usted por eso 
mis pecados y verá.

Al revés que los poetas, 
mi pluma puede afirmar
que vivo de la escritura 
y soy rico como un zar.

Mas también confieso, Padre, 
que me dedico a plagiar, 
porque firmo lo que otros 
me presentan y ya está.

Y nado tanto entre Notas
que en vez de fe, ya doy fa, 
y claro, Padre, me pasa 
que apostato sin parar.

De hecho, por ser tan melómano, 
busco siempre con afán 
que sea cantante y sonante 
toda gestión notarial.

Y ahí, ahí se ve, Padre, 
dónde suelo tropezar: 
mi pecado más frecuente 
es sin duda el capital.

¿Qué haré, Padre? ¿Cómo puedo 
ganarme la eternidad? 
¿Yo, que a todos doy Poderes, 
no me podré a mí salvar?

Éstas son todas mis culpas... 
Pero bórrelas y en paz, 
porque si yo no doy fe 
la que da Dios no valdrá.



viernes, 24 de noviembre de 2017

Guardar o tirar

Cuidado con lo que guardas y con lo que tiras. Palabra de Alacrante:

—Yo soy aquella factura 
que malvivió en tu cajón 
años y años bien segura, 
y terminó en la basura 
cuando hiciste revisión. 
¡Con lo fiel que yo te fui! 
Sin embargo, a los dos días 
de deshacerte de mí, 
cuando ya no me tenías, 
¡qué falta te hice, ¿a qué sí?!



miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cazadores y cazadores

Sobre dos sepulcros contiguos se yerguen sendas estatuas. Son muy semejantes en forma, pero no en tamaño. Una representa a un hombre de mar esgrimiendo un arpón. La otra, dos veces más grande, a un científico de bata blanca blandiendo una jeringuilla. El primero cazaba ballenas a arponazos. El segundo cazaba virus a vacunazos. Alacrante les ha escrito este epitafio:

Con ser mi caza mayor 
y la del otro tan chica, 
la sociedad le dedica 
un monumento mejor.




martes, 14 de noviembre de 2017

¡Pobres modelos!

Alacrante y Alacrón se han coaligado para alancear una de las profesiones más prestigiosas y , ala vez, más castigadas del siglo XXI:

¿Una modelo? Una mártir
que denomina a Dios Dieta,
y ella misma es relicario
desde el pie a la calavera.
Lo de modelo le viene
por ser ejemplo que enseña
con sus huesos lo vecina
que la muerte nos acecha.
Tan devota es de su hambre
que tomó (no para cena)
el hábito de San Bueso
por sus hábitos de anemia.
¿Quién más tesón que esa santa
que, en ayuno y penitencia,
de cada día del año
hace un viernes de Cuaresma?
Reticente incluso al ocio,
pellejo adentro no deja
sitio para la expansión
a su alma anacoreta.
Son las palabras almuerzo,
desayuno, cena, etcétera
vocabulario tabú,
y que aproveche, blasfemia.
Mujer osario educada 
en las mejores esquelas,
no sólo exhibe virtudes,
sino muy finas maneras.
Cumple con quien la convida
de manera igual de espléndida;
por eso no hay merendola
ni cena que no devuelva.
Logra así ser más delgada
que su intestino, y las prendas
más que prendas son el cuerpo
que la informan de materia.
Sufre abstinencia de carne,
pero sólo de la muerta,
y con ser tan virtuosa,
se le conocen flaquezas.
Dicen que tanto rezar
al patrón de la anorexia
le quitó el pan de la boca
y la sal de la mollera.
Y aunque tiene a Horacio Flaco
por libro de cabecera,
su cabeza sólo sirve
como atril para melenas.
Amén de la mente a régimen,
en sus costillas encuentran
los flautistas instrumentos
y los yernos matasuegras.
Sus curvas ya no son curvas,
y si alguno la moteja
de esqueleto, es que le toca
en vez de pandero, teclas.
Es chitón de la lujuria,
que al varón, cuando le tientan
tetas no, tuétanos sí,
mucho teme y poco peca.
Aun siendo tabula rasa
en mente y piel, tiene beca
en Castellón de la Plana,
donde la tienen por regla.
Eso sí, por más que hurguéis
no hay quien la gane en honesta:
nunca engordó su currículum
con mentiras de manteca.
¡Qué lección de anatomía
es su paso de osamenta,
con las tetas de perfil,
las curvaturas en huelga,
los muslos en fideuá,
alambrada por las piernas,
pezón y ombligo sinónimos
y hojaldrada en la pelleja!
Id a verla desfilar
con otras monas de feria
en huesos vivos, poniendo
carita de almas en pena
por esos días sin pan
que llaman, según la lengua,
pasarelas en España
y en la China pasalelas.


viernes, 10 de noviembre de 2017

Más epitafios

Alacrante, inmisericorde con cualquier oficio. Léase, si no, este epitafio:

Aunque sea extraordinario,
ahora que es calavera,
sonríe por vez primera.
Es que era funcionario.



jueves, 9 de noviembre de 2017

Epitafio apresurado

Alacrante escribe este breve epitafio a la honrada y sudorosa profesión de…

Ir, venir, correr, volverte
hasta que alguien te pidió:
¡Camarero, una de muerte!


miércoles, 25 de octubre de 2017

Siete palabras al azar

En cierta ocasión, un vate propuso a mis alacranes que compusieran un soneto a partir de siete palabras aleatorias. Dichos vocablos, pronunciados al azar por siete bocas inocentes, resultaron ser los que siguen: piruleta, resistencia, venturoso, ruiseñor, palabra, niebla y venturoso. Esto les salió:

La vida es una dulce piruleta
que lame el tiempo como buen goloso;
se zampa cada sueño venturoso
y siempre quiere más, nunca está a dieta.

Sin que opongamos resistencia o treta,
nos chupa, nos desgasta sin reposo
y vuelve nuestro cuerpo antes lustroso
en niebla al sol, en humo de escopeta.

Del ruiseñor pervive la armonía,
pervive la fragancia de la rosa;
de mí, cuando la tumba se me abra,

habrá una flor sobre mi carne fría,
encima de mi carne habrá una losa,
y encima de mi losa, una palabra.


martes, 24 de octubre de 2017

Profesiones de hoy

Alacrante se cubre de gloria en este repasito a profesiones actuales; está extraído de mi novela Videojugarse la vida:

Con pintor que le echa jeta 
y expone en Louvres y Prados 
excrementos enmarcados 
en metálico o en tarjeta, 
y aun fardando de paleta, 
no deja de ser paleto, 
no me meto.

Con autor que sin ambages 
se granjea nombre y fama 
trillando la misma trama 
con distintos personajes, 
y obtiene, entre otros fichajes, 
un sillón del alfabeto,
no me meto.

Con cantante cuyo cante
cree triunfar como roquero 
sin saber que es el dinero 
quien lleva la voz cantante, 
y si él posa por delante, 
una voz canta en secreto, 
no me meto.

Con actor que, codo a codo 
con el mundo cultural, 
se juzga intelectual 
y cree que enseña a su modo 
porque nos lo enseña todo 
conforme exija el libreto, 
no me meto.

Con cocinero tenido 
por poco menos que artista 
y, halagándonos la vista, 
al par que tacto y oído, 
nos deja ayuno el sentido 
que más importa al coleto, 
no me meto.

Con futbolista simpar 
que, aunque pase un bachecillo, 
si es suplente en el banquillo, 
en el banco es titular, 
y no deja de ganar 
gane o pierda en cada reto, 
no me meto.

Con muchacha bien pagada 
por la prensa carroñera 
porque afirma ser la nuera 
del primo de la cuñada 
de la sexta divorciada 
del sobrino de su nieto, 
no me meto.