¡Cuántas veces he pensado: debería haber nacido en otro siglo, por ejemplo, el XVI! ¡Con su heroísmo, su poderío, sus reyes, sus pensadores, sus poetas...! Alacrante cavila al revés: ¿qué pasaría si tantos personajes de esa época fueran nuestros coetáneos?
Si los del siglo XVI vivieran
en este XXI que da horror,
¿qué aficiones y oficios ejercieran?
Carlos V sería un dictador.
Lutero sería santo y no blasfemo.
Los tercios españoles, futbolistas.
Hernán Cortés, un deportista extremo.
Garcilaso y Fray Luis, ecologistas.
Don Felipe II, funcionario.
Víctima de Al-Qaeda, el gran Cervantes.
Y aquel Gran Capitán, un empresario.
¡Gracias al Cielo que vivieron antes!





