lunes, 11 de mayo de 2015

Envidia

Mis alacranes han decidido convertir estos siete días en la semana de los siete pecados capitales. Quizá no se trate de la semana temática más políticamente correcta, y menos en un mayo de festejos y primaveras. Así de raritos son mis escorpiones, pero los he criado yo y les consiento esas excentricidades y otras peores. Adelante, Ponzoñón, con tu heterodoxa visión de la envidia:

La envidia con corrosivo
que uno siente por su igual
es el mejor revulsivo
del triunfo personal.


8 comentarios:

  1. Frente a los que opinan que sólo hay una envidia, yo creo que hay dos, la buena y la mala, como el colesterol. Yo siento envidia de mucha gente, pero eso no quiere decir que les ponga la zancadilla.

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    1. Yo también pienso que hay dos envidias; lo que pasa es que la envidia corrosiva suele degenerar en odio. La envidia buena no deja de ser mala, pues sigue siendo tristeza por el bien ajeno. Y lo que llaman envidia sana es en realidad admiración sin el componente tenebroso de los celos.

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  2. Tiene la envidia un matiz
    diferente y natural
    se tiene envidia al feliz
    pero no envidia del mal

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    1. Pues yo opino, por lo pronto,
      que quien envidiara el mal
      sería en lo primordial
      no envidioso, sino tonto.

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  3. Eso de "envidia sana" es una de las mayores mentiras que el ser humano ha inventado. Y después de esta aseveración te diré que te tengo una envidia sana "de lo peor" a esa prodigiosa memoria tuya ;oP

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    1. Lo mismo digo con respecto a tus insuperables habilidades sociales.

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