Quien no tiene padrino no se bautiza. Esa es la verdad con que se topa quien confía en el valor de su simple mérito. Alacrón nos lo cuenta en una fábula:
A una orquesta de viento llegó un trío
de trompas a solicitar empleo.
La primera de ellas, con el brío
locuaz y desenvuelto de un tebeo,
dijo: «Con amplitud casi inaudible,
recorro las escalas del sonido.
Soy la trompa de Eustaquio, imprescindible
para aquéllos que tengan buen oído».
La segunda alegó: «Nota que encuentre
perdida en cualquier son, nota que copio
mejorada con creces en mi vientre,
pues soy la noble trompa de Falopio».
Y la tercera: «Soy la más mezquina.
Yo tengo nombre, pero no apellido.
Soy una simple trompa. En mi cabina
de metal se fabrica sólo ruido.
Imito al cuerno, al galopar, al búho,
al viento, y los musico en mi ser propio».
El tribunal, no obstante, escogió al dúo
que hacían la de Eustaquio y de Falopio.
En esta sociedad, si no se es hijo
o ahijado de algún sol que nos irradie
su nombre, se consigue un puesto fijo
igual al de la trompa de Don Nadie.
martes, 14 de junio de 2016
lunes, 13 de junio de 2016
Detalles que nos hacen felices
He aquí, según Filosón, una de esas sencillas maneras de hacer feliz a un miembro del público asistente a una conferencia:
¡Qué orgullo nos despunta
si aquel que da una charla
nos dice al formularla
me alegra que me haga esa pregunta!
domingo, 12 de junio de 2016
Guerras intestinas
Alacráneo nos lleva hoy escaleras abajo:
El miocardio no perpetra
infartos, pero a su son
la muerte, con su escuadrón,
se toma al pie de la letra
lo de ataque al corazón.
sábado, 11 de junio de 2016
Hastío
Chis se nos flamenquea con añejas filosofías:
De vivir no tengo ganas,
de morir menos aún,
que aunque me faltan contentos,
también me sobra salud.
viernes, 10 de junio de 2016
Dolora
Alacrón nos cuenta una anécdota ejemplar que llamo dolor a en homenaje a Campoamor:
Dijo un banquero filósofo
al mendigo de un jardín:
«¡Qué contrastes de la vida
pueden verse en ti y en mí!
Tú duermes a la intemperie
y yo duermo en la gran suit
de un hotel de cinco estrellas.
¡Yo dichoso y tú infeliz!».
El mendigo sonrió:
«Mi hotel es de más postín.
¿Cinco estrellas tiene el tuyo?».
Y mirando el cielo añil,
dijo lleno de destellos:
«Pues el mío tiene mil».
Dijo un banquero filósofo
al mendigo de un jardín:
«¡Qué contrastes de la vida
pueden verse en ti y en mí!
Tú duermes a la intemperie
y yo duermo en la gran suit
de un hotel de cinco estrellas.
¡Yo dichoso y tú infeliz!».
El mendigo sonrió:
«Mi hotel es de más postín.
¿Cinco estrellas tiene el tuyo?».
Y mirando el cielo añil,
dijo lleno de destellos:
«Pues el mío tiene mil».
jueves, 9 de junio de 2016
Ser bueno
Decía Plinio que no hay libro, por malo que sea, que no tenga algo bueno. Alacráneo afirma lo mismo de las personas: no hay hombre, por malo que sea, que no tenga algo bueno:
Quien yace aquí fue por cierto
mal poeta, mal marido,
malogrado, malquerido…
¡Al menos está bien muerto!
Quien yace aquí fue por cierto
mal poeta, mal marido,
malogrado, malquerido…
¡Al menos está bien muerto!
miércoles, 8 de junio de 2016
Tacto
Chis toca hoy un tema, a decir verdad, algo repulsivo:
Acariciando a su novia,
dijo un ciego: «¿Esto qué es?
¿Te has escrito el rostro en braille?».
«No, cariño, es el acné».
Acariciando a su novia,
dijo un ciego: «¿Esto qué es?
¿Te has escrito el rostro en braille?».
«No, cariño, es el acné».
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